ed 05/2012 : caiman.de

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[art_1] España: Entre Diluvio y – Semana Santa (2012)
Séptima edición de nuestra crónica no tan seria
  
Sevilla, Domingo de Ramos, 01. Abril 2012, a las 3 de la tarde
Los presagios no fueron buenos. La noche anterior, uno de mis amigos sevillanos me había mandado un SMS con el texto siguiente: "Mirando los pronósticos del tiempo, me entran ganas de tirarme desde la Giralda!" Gracias a Dios no lo hizo, pero meteorológicamente, la Semana Santa iba a presentarse bastante dramática: innumerables nubarrones iban a traer tal diluvio a las calles de Sevilla, que los espíritus más apocalípticos empezaban a discutir seriamente la construcción de un arca nueva de Noé. Como ya en el 2011, los pronósticos fueron malísimos y desalentadores.

Sin embargo, nuestro grupo de "místicos incondicionales" de la Semana Santa estamos aquí reunidos para hacer frente a un Cielo tenebroso sin piedad y celebrarla de la mejor manera posible.

Después de visitar la Misa de Domingo de Ramos en el Convento de Santa Paula nos reunimos en el Patio del Palacio de Pumarejo: Carmen y su marido Manolo, Teresa y Regina, mi amiga trianera Angélica (se aburre a menudo con las procesiones, pero llega a acompañarnos por solidaridad), la joven, muchas veces eufórica Cayetana (20 años) que viene de Cádiz, dos viajeros de Madrid (Manuel y Cristina) y yo (esta vez la redacción se ha negado a cambiar los nombres). El tradicional banquete de Domingo de Ramos servido en el patio es tan delicioso como siempre: puchero de garbanzos con bacalao, empanadas de atún, mojama y jamón, bacalao gratinado con gelatina de azahar, y de postre Tiramisu de Mango y  Torrijas, la especialidad de Manolo.

Todo parece como siempre. Mucha gente sonriente presentando algún "estreno", niños que intercambian estampitas de Vírgenes y Cristos como si fueran jugando a los naipes, un ambiente de expectación alegre reina en la Plaza de Pumarejo. Sólo falta un detalle, el más importante: no viene la procesión de la cofradía de La Hiniesta, que iba a cruzar la plaza a partir de las 4 y media. No hay trompetas ni Nazarenos vestidos de azul. De repente suena un trueno como un terremoto y empieza a caer un chaparrón que sorprende a todos. Sólo pocos de la muchedumbre llevan paraguas, muchos se refugian en el palacio, mientras que en medio de la Plaza de Pumarejo practican el arte de improvisar un paraguas gigantesco – colocando una inmensa cubierta de plástico. Todavía domina el buen humor, nadie quiere imaginarse que esa lluvia malmirada nos acompañará durante toda la semana.

Mientras que Cayetana todavía sueña con el sacerdote ("tan guapo") que celebró la misa en Santa Paula, Cristina, dirigiéndose a mí, insiste que este año finalmente quiere ver "La Borriquita" (como es una procesión más bien para niños, nunca les he llevado a verla). Manuel, siempre pendiente de la radio, pide paciencia y nos cuenta la noticia que nadie quiere escuchar: en este momento, a causa de la lluvia, no hay ningún Paso en la calle y ya cinco hermandades  han anunciado que no van a salir.

Ahora sí el barómetro del estado de ánimo baja considerablemente. Sólo Angélica no parece demasiado triste, sino casi un poquito aliviada, y se relaja en el sofá. Pero cuando ya llega el crepúsculo, la Radio anuncia que El Amor, para mí la más importante procesión del día, sí va a salir, incluso con "La Borriquita"  por delante.
El Amor [zoom]

Ha dejado de llover y parece que toda la ciudad va camino a la Iglesia del Salvador, desde la que sale la Hermandad El Amor.

Hay tanta bulla que resulta imposible llegar a la Plaza del Salvador, sólo los madrileños (Cristina y Manuel) se atreven, así que al final nos colocamos en el peor sitio posible: en la esquina de Javierlasso de la Vega / Amor de Dios. Delante: un muro de cochecitos, detrás: empujones de colas de gente que se abren paso, por ambos lados: más empujones y casi alguna pelea. Más de uno que quiere pasar se precipita por un cochecito o una silla plegable. Algún día, un bebé sevillano tendrá que morir, porque alguna gordi empujada se le caerá encima, y los culpables serían los padres. Bueno, después de aguantar un buen rato, tenemos el lujo de ver "La Borriquita" nocturna. Pero ese Paso de noche tampoco vale más que de día – comparado con el barco del Siglo XVII del Cristo del Amor, uno de los más magníficos de Sevilla. Por él sí ha valido la pena esperar tanto en un sitio tan incómodo.

Lunes Santo, 02. Abril 2012
Después de almorzar en casa de los padres de Angélica (su Madre hace las mejores croquetas y la mejor ensaladilla del mundo mundial!) vamos al Café de la Prensa en la Calle Betis cerca del Puente de Triana, donde nos gustaría ver la procesión de la cofradía de San Gonzalo.
San Gonzalo [zoom]

¿Vendrá? Es que ya durante el almuerzo había un fuerte aguacero, inundando todas las calles por momentos, pero ahora el cielo parece ofrecernos una tregua. Angélica y yo estamos leyendo, y disfrutamos de pastelitos de trufa, acompañados por café cortado. Mientras que yo estoy hojeando el "Llamador" (programa de Semana Santa), mirando inquietamente al cielo cada vez más oscurito, Angélica contempla una revista de moda y la cuestión fundamental si la procesión llega al puente o no le deja un poquito indiferente, porque estamos a gustito aquí en el Café de la Prensa.

Pero yo estoy cada vez más nervioso, paralelamente a la creciente oscuridad del cielo, y cuando descubro como se abren los primeros tres paraguas en la Calle Betis, casi me da un ataque, porque ya resulta claro que este día no se salvará. Allí entran Manuel y Cristina y dicen que hay que darse prisa para subir al puente. Entretanto casi todos los espectadores de la procesión de San Gonzalo han abierto sus paraguasy cuando aparece el gran Paso dorado en el puente, ofrece una imagen triste y espantosa. Todo el Paso está cubierto de plástico, el Cristo envuelto en un capote negro impermeable – así marchan los bravos Costaleros, sin música y a toda prisa, para llegar lo más rápidamente posible a la Iglesia de la Magdalena.

La multitud del público aplaude sin soltar los paraguas. Pero una docena de paraguas, sobre todo los comprados a 3 Euritos de los chinos, ya vuelan por el aire, llevados por ráfagas de viento. Además los paraguas ya no sirven para nada, ya que la lluvia se convierte ahora en un auténtico diluvio, miles de personas se refugian debajo de aleros y pórticos del Barrio Arenal. La Calle Marqués de Paradas parece un río, un segundo Guadalquivir. Hay que esperar por lo menos una hora hasta que haya pasado lo peor y la lluvia parezca menos intensa. Después de secarnos como podemos en el hotel de los madrileños, nos consolamos en el Restaurante "Pepe Hillo" con berenjenas gratinadas y rabo de toro, buen regado con "muchos riojitas" (como lo expresa Cayetana)  – todo servido debajo de dos inmensas cabezas de toros que nos miran estoicamente.

Omnium Sanctorum [zoom]
Los Javieres [zoom]

Martes Santo, 03. Abril 2012
A las 4 de la tarde nos encontramos con nuevo ánimo delante del  Portal de la Iglesia Omnium Sanctorum y esperamos la salida de la procesión de Los Javieres. No está lloviendo que ya es algo. Pero en el horizonte aparece una cortina de nubarrones casi negros que amenaza el panorama semanasantero de Sevilla y Manuel anuncia lo que todos ya están temiendo: en la Radio se habla de chubascos intensos a menos de 50 kilómetros de Sevilla. En el interior de la Iglesia la Junta de Gobierno de la cofradía estará discutiendo si arriesgar a salir de procesión o no. Una hora más tarde – de momento sigue sin llover – anuncian el temido "no salimos" al público.Para consolar la muchedumbre y recompensar nuestra paciencia, hacia las 17.45 abren las puertas de la Iglesia, para que podamos contemplar los Pasos de Los Javieres y del Carmen Doloroso. En aquel momento suena un trueno como si el Cielo estallara, y otro más, la ciudad parece temblar, y el Dios de la Lluvia toma de nuevo el cetro, abriendo las puertas de esclusa para mandar agua a la tierra a deshora.

Parece el principio del Juicio Final y la muchedumbre entra con pánico en el templo. Cientos buscan refugio en Omnium Sanctorum, como si el templo fuera el Arca de Noé. Escucho como a mi lado un pesimista comenta que los mayas se equivocaron: el fin del mundo no llegará el 21.12.2012 – sino ya hoy mismo! Mientras que fuera la lluvia cae sin interrupción, nos tranquilizamos contemplando el "Cristo de las Almas" y la "Virgen de Gracia y Amparo" que nos consuela con su sonrisa melancólica.

Finalmente, nos atrevimos a salir donde nos espera la lluvia, pero apenas podemos avanzar. La intensidad del diluvio es tal que tenemos que refugiarnos debajo de un alero en la Calle Amor de Dios. No somos los únicos, en toda la calle hay gente esperando a que cese la lluvia. De repente exclama una mujer, luchando con su paraguas, casi histéricamente, lanzando una mirada hacia el Cielo: "¿Qué hemos hecho pa merecer esto?!" Cristina, mirando el nombre de la calle, comenta murmurando: "Hoy Dios nos tiene poco cariño, la verdad…"

Carmen nos manda volver la cabeza: "Habeis visto dónde nos hemos colocado? En la entrada de una funeraria!" En efecto, el letrero que dice "Funeraria" cuelga simbólicamente allí, como definiendo el ambiento de este Martes Santo funesto. Es el punto más bajo.
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Incluso Cayetana, normalmente un modelo de ánimo y energía, pronuncia la frase "ésta es lluvia diabólica" y se va a la cama "con la depre" ya a las 8 de la tarde.

Miércoles Santo, 04. Abril 2012
Para empezar, el mismo escenario que ayer, y con más esperanzas. Sería algo exagerado decir que brilla el Sol, sin embargo la capa de nubes se presenta mucho más clarita que ayer e incluso se abre un poquito para mostrar huecos luminosos. Aplausos de alivio cuando se abren las puertas de la Iglesia. Finalmente, nuestros viajeros madrileños van a ver el inmenso  Paso del Carmen Doloroso salir desde Omnium Sanctorum (ya se quejaban que nunca los había llevado). Este Paso de Misterio adornado con lirios morados es de los más grandes de Sevilla, parece una casa andante. A Cristina le gusta especialmente la Virgen, por la auténtica sencillez de su Palio bien llevado.

Carmen Doloroso [zoom]
San Bernardo [zoom]

La acompañamos hasta la Alameda de Hércules, luego nos separamos brevemente. Manuel y Cristina van al hotel para cambiarse. Manolo, Cayetana y yo vamos corriendo a la Alfalfa para esperar allí la procesión de San Bernardo. Llegamos en el momento justo para ocupar un sitio al final de la estrecha calleja Candilejo (donde vivía la Carmen en la novela de Merimée). Entre balcones, rejas y letreros y carteles que anuncian productos tan diversos como joyas, bocadillos y pescaíto frito, se abre camino la doble fila infinita de Nazarenos de negro y morado. El Cristo de San Bernardo sigue lentamente, a veces parece casi que su cruz quede suspendida en uno de los balcones o verjas debido a la estrechez de la calle. Pero todo va bien, y miradas de contemplación mística le siguen, cuando su Paso se dirige a la Alfalfa.

No podemos esperar a la Virgen, a las 5 hemos quedado con los otros en la Plaza de San Lorenzo para ver allí la procesión solemne de la cofradía del Buen Fin. Recién llegada, Angélica se sienta en su silla plegable, mira al cielo y comenta: "Son las 5 de la tarde, ahora debería empezar a llover – como siempre en los últimos 3 días…" Todos lanzamos una mirada al cielo, para tranquilizarnos: hoy no va a llover. El Miércoles Santo parece convertirse en el día más perfecto de la Semana Santa Tag durante los últimos años, sin lluvia y con todas las nueve procesiones, como en el 2011.

Cayetana no participa ya, se ha quedado muy calladita y ensimismada, está mirando a algún punto de la procesión. No obstante, sus miradas y su cámara no enfocan exactamente la "Virgen de la Palma", sino un acólito de ojos ardientes y rostro de torero. "Pero chiquilla, a ése ya le habías fotografiado hace dos años como una loca", comenta Manuel. "Sí, y entonces me gustaba aún más, porque era más guapo sin barba", y sigue sacando fotos. Todos los otros dirigen sus cámaras a la lluvia de pétalos que cae desde los balcones al Palio de la Virgen.

En la Calle San Vicente nos encontramos con Teresa y Regina, las que nos traen dulces deliciosos (Mini-Torrijas y pestiños). En la esquina San Vicente/ Plaza del Museo esperamos los tres Pasos de la cofradía Siete Palabras. Al caer la noche el Paso de plata del Cristo de Felipe de Ribas parece especialmente bello, es la hora ideal para contemplarlo. Cuando ya se acerca el Palio de la Virgen, Regina murmura con una sonrisa burlona: "Allí viene la Virgen travesti…" Asustado, le digo que se calle, porque nunca se sabe si hay hermanos de esa cofradía a nuestro lado ni como reaccionarán a un comentaio tan atrevido. Aunque Regina, como siempre, tiene razón, ya que esa Virgen había sido un ángel antes de ser "transformado" en una Virgen.

San Bernardo [zoom]
El Baratillo [zoom]

A las 10 de la noche disfrutamos de estar en un escenario tan espectacular como es la Plaza del Triunfo entre la Catedral y los muros milenarios del Alcázar. Los cirios iluminan las túnicas de azul profundo de los Nazarenos de la procesión del Baratillo. Sobrecogedora como siempre la bella Piedad. El Palio de la Virgen de la Caridad avanza por la plaza a los sones de la marcha más magnífica, la "Madrugá". Los costaleros aguantan bravamente la marcha entera tocada por la Banda del Carmen de Salteras – insuperable. Más perfecta no podía ser esa chicotá, nos quedamos con un triple Olé (sólo susurrado, por supuesto). Después de ese momento glorioso un grupo de Costaleros sudorosos se abre paso entre el público. Uno de ellos, naturalmente el más gallardo, toca Cayetana ligeramente al pasar, sonriendo. Ella se queda boquiabierta y le persigue con miradas encantadas. Lleva una camiseta azul de tirantes y un tatuaje bien visible del Giraldillo en su tríceps de gladiador que nos da envidia a todos. Teresa cree acordarse haberlo visto ya el domingo con el Palio de la Estrella. Cayetana está loca perdida: "Es que tiene una piel muy suave", deja correr su imaginación. "Bueno, me parece que el acólito del Buen Fin ha encontrado su relevo aquí mismo", llego a comentar sonriendo. "No te preocupes, él aparece en la última foto que acabo de sacar..."

A la medianoche hemos llegado a la Plaza Cristo de Burgos para esperar aquí el Cristo del mismo nombre, el broche de oro para un día perfecto. La plaza está dominada por las tinieblas, sólo las llamas inquietas de los cirios iluminanel segundo Cristo más antiguo de la Semana Santa sevillana que data de 1573. Como en el año anterior, Manuel Cuevas canta dos Saetas, tan sobrecogedoras que muchos en el público en toda la plaza muestran lágrimas, el mejor aplauso posible para una Saeta cantada con inspiración. Y como comenta nuestro Manuel, otra vez la Saeta para la Virgen ha sido aún más emocionante que la para el Cristo.
Cristo de Burgos [zoom]

La noche se despide con un arrobamiento místico (mientras que Cayetana murmura algo de "Facebook", para buscar al Costalero tatuado del Baratillo.

Jueves Santo, 05. Abril 2012
Una tragedia con trajes elegantes. Como en el 2011. Debajo de paraguas caminamos de templo en templo, para contemplar los Pasos que por segundo año consecutivo no llegan a moverse por las calles de Sevilla. Para consolarnos tomamos Tarta de San Marco Torte en el "Alarbardero". Y cuando Cristina pregunta a Cayetana, si qusiera una tacita de chocolate, la veinteañera pronuncia un rotundo"No", "más bien una copa de Cardenal Mendoza!"

La Madruga, 06. Abril 2012
Poco después de la medianoche. Ha dejado de llover. Desde hace horas estamos viendo la tele – los pronosticos de tiempo actualizados cada cinco minutos y las entrevistas con miembros de la Junta de Gobierno de las seis cofradías de la Noche Mágica de Sevilla. Como ya en el 2011 no hubo "Madrugá", sería una catástrofe si se repitiera ese tremendo vacío un año más. Media hora más tarde – Manolo y Cayetana ya están durmiendo en el sofá – nos llega la buena noticia: la Macarena, la Esperanza de Triana y las demás cuatro procesiónes sí saldrán! En la tele se ve la inmensa multitud esperando delante de la Iglesia de la Macarena. Finalmente se abre la puerta y los Nazarenos de blanco y morado avanzan por la noche fría. Cristina y Manuel nos llaman para quedar. Sin embargo, ya estamos demasiado cansados y desanimados después de ese día tan lluvioso.

La Macarena [zoom]
La Macarena [zoom]

La Macarena [zoom]
La Macarena [zoom]

Carmen, Cayetana y yo decidimos levantarnos muy temprano y acostarnos ya en vez de salir ahora (Angélica ya acaba de declarar esta Semana Santa como concluída para sí). A las 5 y media suena nuestro despertador y salimos corriendo dirección a la catedral. Llegamos a encontrarnos con Cristina y Manuel en el momento de la salida del sol. Ya está saliendo la Esperanza de Triana de la catedral.

Los primeros rayos de sol de toda esa Semana Santa aguada iluminan la procesión y el rostro de la  Virgen de Triana está luciendo en belleza celestial. Especialmente Manuel, Cristina y Cayetana, siendo hermanos de la Esperanza de Triana, quedan hipnotizados y ya no quieren moverse. Así que Carmen, Manolo, Regina y yo – la "peña macarena" – tenemos que empujarles casi para dirigirnos camino a la muralla árabe, donde los Pasos de la Macarena entran por la única puerta barroca de Sevilla antes de llegar a su Iglesia. El problema es que a causa de los malos pronósticos de tiempo todas las procesiones van adelantados y en el caso de la Macarena incluso por un recorrido más corto, lamentablemente sin entrar en su estrecha calle del triunfo (la Calle Parras). Se queda en la ancha Calle de la Feria para llegar antes a su templo.

Esperanza de Triana [zoom]
La Macarena [zoom]

También hay una ventaja: cuando llegamos a la puerta de la Macarena sobre las 10 hay sitio (y mucho) hasta en la segunda fila, porque muchos espectadores, los que no escuchaban la radio, se habrán colocado en las calles Parras y Escoberos, y tardan en notar su error. Al menos una hora y media antes del tiempo anunciado el magnífico Paso con el Cristo de la Macarena (Cristo de la Sentencia) pasa por la puerta. Entretanto ha crecido mucho el público alrededor de la Basílica, venido para ver ese Cristo de rasgos de príncipe moro, iluminado por el sol matutino, hasta que desaparezca detrás de la reja y la puerta del templo. El siguiente tramo de la procesión lo forma uno de los elementos más espectaculares y serenos de la Semana Santa de Sevilla: la famosa "Centuria Romana" avanza como atacando por la puerta de la ciudad: una invasión pintoresca con estandarte del Senatus y muchas plumas de avestruz. Llegados a la plazita delante del templo, los romanos sevillanos se abrazan y besan – todos a todos, un ritual de caricias que tarda en cumplirse. Notando la mirada algo estupefacta de Cristina, Manolo explica con una sonrisa: "No, mi alma, no es lo que tú piensas…es que simplemente se felicitan por acabar bien la procesión, un poquito como futbolistas se besan después de marcar un gol…"

En primera fila delante nuestra está un matrimonio de turistas españoles, por su accento podrían ser de Valencia. Están hojeando algo nerviosamente su programa con el horario de la Semana Santa y de repente la Señora llega a preguntar a un joven Macareno (lleva como yo la medalla de la cofradía): "Perdone, ¿cuánto tiempo falta para la Virgen? Nos da tiempo - si ahora vamos allí a la tienda a comprar agua – para volver aquí hasta que venga la Virgen?" El joven Macareno, muy cool con sus gafas de sol y una bufanda muy fashion, le pone la mano en el hombro de la dama para pronunciar solemnemente y en alta voz: "Señora, antes de que llegue nuestra Macarena, usted tiene todo el tiempo del mundo para ir a su casa, prepararse una buena Paella, y hasta comersela con tranquilidad y luego volver aquí. Y cuando haya vuelto, quizás la Virgen todavía se haga esperar, como todas las mujeres bellísimas."

La buena mujer casi no puede escuchar la segunda parte de su respuesta barroca, por las risas del público alrededor. Claro que todos los que han visto la  procesión de la Macarena más de una vez saben muy bien que entre los Pasos del  Cristo y de la Virgen hay más de dos mil Nazarenos y como una hora y media por lo menos. Por ello, no la esperamos aquí, sino decidimos buscarla con impaciencia y anhelo. En la última parte de la Calle Feria había poco mtiempo para adornar los balcones, debido al reciente cambio del recorrido anunciado un par de horas antes. No obstante está cayendo una lluvia abundante de pétalos de rosas a su Palio. Y como siempre, el rostro de la Virgen de la Esperanza Macarena, enigmática e incomparable, provoca entusiasmo y éxtasis a lo largo de todo su recorrido. Es la Venus de Sevilla.

Los Gitanos [zoom]
Los Gitanos [zoom]

Aunque todavía estamos cansados y n os molesta el viento tan frío, Carmen nos anima para el "esprint final", por primera vez desde años quisieramos ver la procesión de Los Gitanos. Llegamos a la estrecha calle de Escuelas Pias y conquistamos un hueco en la primera fila.

Un pequeño Nazareno, tendrá cuatro o cinco años, reparte "estampitas". Le propongo un intercambio: una de su Virgen en cambio a la Macarena. En seguida inclina la cabeza y acepta la propuesta, aunque no se puede ver su sonrisa detrás del antifaz.

El sol brilla como si no lloviera nunca más. Ya va llegando la "Virgen de las Angustias", a pesar de su nombre una belleza andaluza con pestañas especialmente largas y negras. Lleva un manto especialmente precioso, de azul pavo bordado en oro, muy fino y buen gusto, no como el otro que tiene…

Los cirios de su Palio se han deformado de tal manera que casi parecen estalagtitas.

Los Gitanos [zoom]

Meditando al contemplar la vida fugaz de la cera, nos sorprenden los Costaleros, invisibles debajo del Paso, cantando fervorosamente una canción para su Virgen.

Viernes Santo, 06. Abril 2012
17.00 Ahora necesitamos también que nos animen con un cante, estamos tumbados como muertos en camas y sofás. De nuevo el cielo se ha vestido de luto y por el riesgo de lluvia cuatro hermandades no salen. El Cachorro, ni hablar, qué pena.
La Amagura [zoom]

A la 1 de la noche nos encontramos debajo de los naranjos de Doña María Coronel para ver por lo menos La Mortaja, nuestra querida procesión más importante del día. Luego un soplo de viento húmedo y helado nos acompaña a la cama.

Sábado Santo, 07. Abril 2012
18.00 Uhr. Hoy sí el Sol se lleva la victoria. Casi hace calorcito y toda  Sevilla es una fiesta de primavera. Un gentío increíble por todo el centro, y la procesión de El Sol, una cofradía nueva y fervorosa, la reciben miles cuando sale de la catedral.

Antes de la puesta del sol, disfrutando de la luz que tanto echábamos de menos, paseamos por el Barrio Santa Cruz y nos tomamos unos vinitos de naranjo en la Bodeguita "Pedro Romero" en la Plaza Refinadores y luego unas Tapas en el "Estrella". A las 10 de la noche, al pasar la procesión de La Trinidad en la Plaza Cristo de Burgos, una niña, mirando al Paso alegórico del Sagrado Decreto que simboliza la Trinidad, la Iglesia y la Fe, llega a preguntar a su padre: "¿Papá, qué es lo que significan las figuras?" Ante los apuros del padre de explicarselo bien, nuestro historiador del arte Manuel, se dirige a la chiquilla para explicarle el sentido de las esculturas. "¿Pero quién es la mujer durmiente?", insiste la chiquilla. "La Iglesia", responde Manuel, y Regina llega a añadir: "Sí, la Iglesia está durmiendo mucho últimamente…!"

Domingo de Resurrección, 08. Abril 2012
4.00 Uhr. Cayetana , muy contrariamente a sus costumbres, no sale a una discoteca para bailar, sino ha puesto su despertador a las 4 de la madrugada – para "levantarse con el Resuscitado" , como ha dicho. (Estaba algo melancólica, porque todavía no ha encontrado en Facebook al Costalero tatuado del Baratillo).

Sorprendiendo a todos, de verdad se ha levantado para ir a Santa Marina y Manuel y yo hemos perdido nuestra apuesta.

A mediodía nos presenta, no sin orgullo, las fotos nocturnas de la procesión. Hay que alabarla, sobre todo porf una foto que muestra la sombra de un Nazareno en el suelo. Pero ella se encoge los hombros, diciendo que a su opinión Manuel ha sacado como siempre la mejor foto de esa Semana Santa – y además una que resulta bastante simbólica para una semana de diluvio: la Giralda reflejada en un charco.

Texto: Berthold Volberg
Fotos: Berthold Volberg + Vicente Camarasa
La Giralda [zoom]

Artículos de Berthold Volberg sobre la Semana Santa en Sevilla:
[Está cumplido: El Sábado Santo en Sevilla]
[El Lunes Santo: Entre Esplendor barroco y Tinieblas místicas]
[Miercoles Santo en Sevilla]
[La tarde del Viernes Santo en Sevilla]
[El Día de las Reinas del Cielo - Domingo de Ramos en Sevilla]
[Semana Santa en Sevilla: Jueves Santo, Triunfo de la Estética Barroca]
[Semana Santa en Sevilla - Las Enigmas de la Madrugá]
[La Madrugá con Guaraná - La segunda edición de nuestra crónica no muy seria de la Semana Santa (2007)]

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